X, Y, Z: Dimensiones de la convivencia intergeneracional en la empresa

Noticias | 8 noviembre, 2018

Alguien dijo: “Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”. Personalmente, siempre me he informado sobre las categorías que indicaré a continuación por esto mismo, por lo que implicarán sociológica y laboralmente en un futuro: Baby Boomers, Generación X, Generación Y (o Millennials) y Generación Z.

No soy una persona de etiquetar ni de separar a las personas en un grupo u otro, pero entiendo que se acuñen categorías para explicar cambios demográficos o de valores en nuestra sociedad; forma parte del ser humano el ponerle nombre a todo para estudiarlo y poder explicarlo.

Están apareciendo opiniones y nuevas categorías entre aquellas personas que no se sienten parte de una generación ni de otra; principalmente se debe a la insatisfacción respecto a los defectos de la generación predecesora y/o los de la sucesora. Citando un artículo que la revista Good publicó al respecto, hay un grupo de personas que estarían a caballo entre “el descontento de la Generación X y el alegre optimismo de los Millennials, pero sin estar tan enfadados ni tan seguros como estos”. Resulta interesante porque aquí ya entramos en juicios de valor asignando adjetivos a cada etiqueta: descontentos vs alegres, desconfiados vs seguros y de ahí estamos a un paso del bueno vs malo; pasado vs futuro.

José Ortega y Gasset comentó que “estamos formados por el tiempo en el que vivimos, especialmente por las experiencias de nuestra juventud, aquellas que determinan nuestras vidas”. Esto implica que ninguna generación tiene una serie homogénea de creencias y valores porque el tiempo pasa y con él las cosas cambian, de ahí que personas con más de veinte años de experiencia vean más disruptivos los perfiles Millennials, más cercanos en el tiempo a los de su generación sucesora, la Generación Z.

Yo tuve un teléfono móvil estando ya en la universidad y, antes de ello, para invitar al cine a la chica que me gustaba, tenía que llamar a un teléfono fijo y rezar para que no me lo cogiera su padre. Únicamente hemos de mirar a nuestro alrededor para constatar que los que hemos vivido esas circunstancias hoy en día son impensables. Hoy día vemos como los que han nacido posteriormente han ido ganando accesibilidad e inmediatez a marchas forzadas, pero también se ha ido perdiendo paciencia y el saber contextualizar el momento adecuado para realizar una acción o reflejar un punto de vista; incluso se ha visto mermada la capacidad crítica para reducir la distancia entre dos opiniones alejadas entre sí.

Hoy en día existen muchas empresas donde conviven más de una generación. En ellas encontraremos personas con diferentes vivencias, formas de pensar, formas de hacer e incluso de ser; por supuesto todo ello incide en su relación con el trabajo y con el mundo que les rodea. Veremos cómo hay personas que aún buscan su lugar en el mundo, unido a la inmediatez con la que han crecido y el no tener miedo a practicar el nomadismo laboral pues confían mucho en sí mismos, seguramente más que en lo que les rodea. Esas personas buscan aquello que cumpla todas las expectativas y rápido, de lo contrario seguirán buscando, por ejemplo, conciliación en forma de teletrabajo o de flexibilidad laboral, así como beneficios varios que comporten un buen salario emocional además de económico. Qué lejos queda de la concepción y la vivencia de los Baby Boomers o la Generación X.

Por el contrario, aquellas personas con más de una década de experiencia venimos de una cultura más contemporizadora, ya sea porque hemos vivido y trabajado bajo otros modelos laborales donde no se habló jamás del teletrabajo sino de cómo el trabajo realiza y posibilita la independencia económica, el irnos de casa, comprar un coche o formar una familia. Quizá hoy estos últimos ejemplos para los más jóvenes no son prioridades, y es respetable.

Añadamos a todo lo comentado la problemática de las falsas creencias que se mantienen en el tiempo. Por ejemplo, no por ser más joven se aprende más rápido y tampoco es verdad que un perfil senior no aporte innovación. Los avances tecnológicos suceden, evolucionan y no saben de categorías personales. La Inteligencia Artificial, por citar un ejemplo, va a ir cada vez a más en diferentes ámbitos y ante ese y otros eventos tendremos que adaptarnos, llevemos trabajando veinte años o únicamente tres. Aprender de lo anterior, así como de las personas que estuvieron ahí antes que nosotros, y tener capacidad de adaptación son dos de las cualidades que deben ser el motor de las compañías actuales. Un reto para el que debemos concienciarnos todos. Si lo logramos, aquello que nos diferencia nos puede hacer más fuertes. Podríamos aprender unos de otros en vez de posicionarnos y alejarnos para defender una etiqueta como la válida ante las demás.

En este entorno laboral nuevo, la ética de trabajo de la generación Millenial o Z no será ni mejor ni peor que las anteriores, sino distinta. Existen varios discursos que, en base a quien los promueve, ensalzan o mortifican la figura de unos u otros, obviando lo más importante: que hablamos de personas, y debemos crear espacios de oportunidad para resolver el cubo de Rubik de la convivencia intergeneracional en las organizaciones.

En el fondo es sencillo, da igual la edad que tengas si trabajas con la mente abierta y aprendes de todo y de todos, porque la adaptación a los cambios no deja de ser una oportunidad más de desarrollo. No lo olvidemos, mejor unidos que separados; los cambios que vienen son la oportunidad y el reto de realizar nuestro trabajo todos juntos.

 

 

Noticias relacionadas

Las 5 claves de la efectividad comercial

La efectividad es la ratio entre eficacia y eficiencia, lograr un determinado resultado con los mínimos recursos necesarios. ¿Y la efectividad comercial?

Vincle confía en AUARA, el agua con valores

VINCLE confía en AUARA, la marca de agua mineral natural que invierte en el desarrollo de proyectos de agua potable en países en vías de desarrollo.

Talento Vincle: Entrevista a Carles Escutia

Carles ha sido el ganador del Comité de Innovación que organiza cada año Vincle, y hemos tenido el honor de entrevistarlo.

¿Cómo afectará la digitalización al futuro del empleo?

Mucha gente imagina el futuro del mercado laboral tomado por ordenadores y robots que enviarán al paro a millones de personas.